El método infalible para elegir bien los patrones

Patrones bonitos de costura y punto

Las tejedoras y costureras aficionadas del S.XXI corremos el riesgo de volvernos locas con tanto patrón maravilloso suelto. Y si entramos en el inmenso mundo de las telas y los hilos, ya es para bajarse de la vida.

Todo, mucho, precioso, fascinante… derroche de creatividad por todas partes.

El año pasado entré en crisis a cuenta de esto. Me gustaba todo tanto, que tejía y cosía cosas que después no me ponía más que para sacarme una foto.

¿Por qué? Porque cuando entraba en Ravelry, en las redes, en Indiesew o en el blog de alguna hipnótica diseñadora indie, me guiaba por flechazos.

Y los flechazos duran lo que duran.

Al final, a pesar de haber disfrutado del proceso, el regustillo de decepción no había quién me lo quitara de encima.

Si has sentido este mal rollito post-proyecto alguna vez, te propongo un método para hacerlo desaparecer.

MÉTODO INFALIBLE PARA ELEGIR BIEN LOS PATRONES

Consiste en someter a un interrogatorio al patrón maravilloso de turno:

  • Me gusta pero, ¿me gusta para mí? ¿Va con mi estilo?
  • Si le borro la modelo-preciosa y el entorno bucólico-espectacular de las fotos, ¿me sigue gustando la prenda?
  • ¿Con qué la conjuntaría? Busca al menos 3 outfits diferentes.
  • ¿En qué momento me la pondría? ¿Para el trabajo, para estar en casa, para salir o para algún evento en particular?
  • ¿Tiene la textura, caída y holgura que habitualmente uso?
  • ¿Qué materiales recomienda el patrón? ¿Van conmigo? ¿Puedo cambiarlos fácilmente por otros?

Como ves, la clave está en sustituir el impulso del amor/fascinación por la reflexión lógico/práctica.  Osea, ponernos en plan consumidoras responsables.

Por descontado que será más aburrido que dejar que el corazón se te ponga a mil por hora porque se acaba de enamorar del patrón de tus sueños.

Incluso cabe la posibilidad de que te lleve más tiempo decidirte. Muuuy probable.

Pero de esta forma también nos aseguramos que el regustillo chungo del final sólo dependerá de nuestra habilidad técnica, y no de una elección hecha un poco a lo loco.

Y tú querida, ¿has sentido esa sensación de decepción después de haber terminado algún proyecto? ¿Como te definirías en esto de elegir patrones: de flechazos o de pensártelo dos veces?

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